Viajar al fin de la noche sin salir de casa

Para unas largas vacaciones sin abastecimiento regular de playa no hay nada más recomendable que el trasnoche incruento (el cruento no hace falta que os lo recomiende). La alternativa es despertarse temprano y aburrirse como una ostra una vez deglutidos desayuno y prensa, operación que estirándose mucho puede durar una hora o a lo sumo hora y media, dependiendo del humor de Bárcenas el día anterior. Después, los desprovistos de responsabilidades domésticas tendríamos un primer desierto de tediosas horas sin nada que hacer, en un martirologio que duraría hasta después de comer, hora a la que a uno ya le puede apetecer echarse a la cara una serie, una peli o un libro. Inmejorables entretenimientos, pero que, por otro lado, tampoco resultan prolongables diez horas.

Además, por la tarde sigue el caloruzo y no apetece quedar con nadie, y menos con mis amigos que les ha dado por salir a andar/correr, en lo que yo interpreto como una crisis de los 40 avant la lettre (eso me pasa por no juntarme con veinteañeros de mi edad). De esta forma, uno puede llegar a la noche cansado de tanto aburrirse y con una emergente soñarrera por el absurdo madrugón, que vede cualquier actividad que no sea alguna muy triste en plan contemplativa-televisiva. Como no es plan de malograr así unas vacaciones tan anheladas, ni siquiera en los intervalos entre plan y plan o entre barra y barra, urge una radical ingeniería horaria. Levantarse a las mil y llegar a la noche fresco como una lechuza, estirando las madrugadas todo lo que se pueda aunque sea en son de paz, o mejor dicho dejando que sean libros en esas horas brujas los que te toquen tambores de guerra. Me leí en dos noches de estas hace años Le Rouge et le Noir, si hubiese acometido su lectura en una tarde de tedio veraniego me habría parecido el folletín infumable que probablemente sea.

Soy reincidente también en nocturnidades caseras, en época de exámenes de la universidad cambiaba completamente el sueño, e incluso me pasé un año entero preparando una oposición a la vera  de la luna. Años antes, en uno de estos trasnoches, descubrí el que ha sido el mejor programa de radio de la historia herciana, dicho sea así, sin maximalismo alguno. ‘Turno de Noche’, con ese tremedal que era la voz de Juan Antonio Cebrián estremeciendo la madrugada. Su descubrimiento tuvo vitola de hierofanía, cuando dando vueltas por el dial de repente emergió la voz de una chica recitando un poema suyo que dio paso a la sintonía del programa, el ‘Enchantment’ de Chris Spheeris y Paul Voudouris, casi nada. Esas entradillas del locutor “desde el batallón de castigo” “navegando el caos” y esos ‘pasajes de la historia’ que en la textura de la voz de Juan Antonio alcanzaban todos épica de Odisea, Iliada o Anabasis. Aquellos desternillantes personajes como el Sombrita, Vanesa Bombastic o el que canturreaba haber nacido “en una bañera que no tenía tapón”. Secciones como  España de leyenda, con infinidad de relatos excelsos en belleza y magia, de manera que cuando uno se quedaba durmiendo escuchándolos lo hacía con el sueño de la paz de espíritu. El programa también tenía sus  pequeñas dosis de Ovnis y CIA, aunque al ser escanciadas con moderación incluso perfeccionaban el conjunto. Hasta que a algún genio directivo se le ocurrió que tenían que trasladarlo a los fines de semana, a horarios matutinos o vespertinos, y que había que dar más pábulo a la parte conspiranoica, fantasmagórica y extraterrestre, así como a los oyentes (eran los años de la fiebre “hablar por hablar”), con lo que el programa quedó masacrado a conciencia.

Quizás una noche de estas me aventure a buscar algún podcast in memoriam, mientras seguiré exprimiendo a fondo la madrugada ya sea desde casa, la calle o Lisboa, espantando los negros pensamientos que engendran las borracheras de tiempo libre, huyendo de la trampa de mirarte en perspectiva, cuando solo se puede sobrevivir al día en esta era que nos ha vomitado la historia en la cara.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: